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CRÓNICAS DE PRENSA |
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PIC NIC CON JULIO PUERTO DE GONZALO VILLEGAS JARAMILLO Disfrutar la contemplación de los cuadros del joven pintor Julio Puerto es como irse de picnic a las lujosas mansiones campestres de placer de las clases acomodadas y esbozar en los labios la sonrisa bergsoniana, puesto que su humor es deliciosamente cerebral, a lo Jacques Tati, (Mi Tío), el hilarante caricaturista de la sociedad de consumo de París, que llenó la pantalla de fina gracia en la década de los sesenta. Su dibujo es firme y cáustico como para dar en el clavo de las situaciones y detalles que nos llevará al goce de sus figuras: damas, caballeros, animales domésticos, y demás parafernalia burguesa, cada uno decorando a su modo el tinglado de la farsa social donde a todos nos corresponde actuar. |
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Maestro en Bellas Artes |
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Julio Puerto |
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HUMOR ANTIBOTEREANO Siempre se ha dicho que seguir con fidelidad los lineamientos de una escuela determinada de pintura, no indica otra cosa que falta de creatividad. Hay en Colombia, cientos de «expresionistas». «primitivistas» y «abstractos» de diversas tendencias, que no hacen más que repetir en algunos casos - ligeras variantes - la fórmula que dio inicio a cada escuela. Por eso es saludable ver la pintura de Julio Puerto. Saludable porque al tiempo que trae al recuerdo obras memorables de Renacimiento, nos entrega una visión modernista del hombre, por medio de una técnica en la que también se conjugan diversas épocas. Podría decirse que la obra de Puerto, es en este sentido antibotereana, aunque no en cuanto a su técnica y limpieza en la ejecución. Ha tomado del maestro antioqueño, no solo alguno de sus temas - que resultan divertidos desde la óptica de Puerto - sino el gusto por el refinamiento en los detalles y el colorido alegre, implícito en la temática. Picnics, bodegones, desnudos, grupos de familia son los temas que abordó este artista, que nos hacen recordar tanto a Modigliani, como a los flamencos del quinientos (Hans Memling, entre otros) y que, inevitablemente, nos harán sonreír al ver el polo opuesto de las Obras de Botero. |
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EL ESTILO DEL MAESTRO JULIO PUERTO Por: GONZALO SALAZAR LIZCANO Frente a la academia, el pintor nato debe escuchar antes que nada la voz de la intuición, los grandes creadores esquivan a tiempo el corsé academista, para sacar de muy adentro de sí el fluido interior que a la postre es el que termina encasillándolo en lo que se denomina estilo. La pintura y escultura de Julio Puerto, están hechas a su talante y manera de ver la vida corno un tinglado fantástico en el que los seres y las cosas están dispuesto para representar la comedia de la ida. Si uno observa la obra de este pintor, podría decir que está frente a un expresionista figurativo, tiene el picante del fino humor, el mismo que le consiguió uno de los primeros lugares de la plástica universal a Fernando Botero con sus figuras volumétricas. |
